
03 de julio de 2012 | Eternos
Elogio de la colección Robin Hood
Los libros todavía son inconfundibles. En ese universo todo era posible: filibusteros, piratas, navidades junto a un piano, abordajes en mares solitarios, selvas, ríos interminables, animales memorables, nevadas furiosas, tempestades inconcebibles, personajes extraordinarios, territorios inhóspitos, nombres fascinantes, mujeres hermosas, mapas lejanos, islas imposibles o misterios excepcionales, entre tantísimas posibilidades que no excluyen, naturalmente, las ideas geniales, las muy buenas historias y las aventuras perfectas. Breve recorrido por un mundo al que no se retorna pero que jamás se olvida.