
04 de septiembre de 2012 |
Paradojas del género
La sexualidad nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Somos seres sexuados. Deseantes. Con la capacidad de reproducirnos y, en el mejor de los casos, de decidir no hacerlo. Pese a tamaña elocuencia, este tema sigue sin ser tema central en nuestra educación. Hay excepciones, claro, pero lamentablemente esa es la regla. Las cifras de embarazo adolescentes en la provincia lo confirman. En ciudades como Bariloche superan el 25% hace décadas, cuando la media nacional según el Ministerio de Salud, es 15% de los nacimientos, que son los que se da en jóvenes que van de 10 a 19 años y esta maternidad precoz es 10% superior a la media mundial, que es del 5%, con el agravante que entre el 35% y el 50% de las madres jóvenes no trabaja ni estudia.